domingo, 13 de noviembre de 2011

Y tus preciosos ojos marrones.

Lo vi saltar en mil pedazos cuando tu lo arrojaste contra la pared,
No se por que lo hiciste, quizá nunca lo sabre.
Recuerdo el dolor.
Es fácil.
Viene a mi cada vez que te veo, en foto, en persona, tu nombre.
Esta por todas partes, incluso cuando cierro los ojos.
Cientos de veces he rememorado todo
buscando fallos, errores, porqués a tal traición.
Pero solo hayo dolor,
y tus preciosos ojos marrones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario